Con tristeza veo que el fútbol se contaminó y no solo es por los casos de corrupción de la FIFA. En ésta copa américa 2015  veo cómo el fútbol masculino perdió su esencia. Ya no se trata del equipo que mejor juegue, del juego bonito, del juego limpio. Ahora está lleno de actuaciones, de golpes e insultos. Cada acción tomada por el árbitro es cuestionada y protestada así se sepa que está en lo correcto; solo por el simple hecho de tratar de ganar ventaja.  Ya no se busca ganar con habilidades, se busca ganar con la actuación y exageración. Cada toque es una caída y cada caída pareciera ser una fractura triple. Con esto no digo que no existan faltas fuertes, sino que el ganar debiera ser por jugar bien y no por engañar bien. Es más en muchos casos no importa el mal actuar de la persona, desde que juegue bien. La sociedad se queja cuando es abusada pero quiere indulgencia cuando le conviene. 

Antes que los gomosos y apasionados por el fútbol me critiquen quiero poner un paralelo con el fútbol femenino.  Que bonito es, y no por las chicas precisamente, sino porque no está esa violencia, esa búsqueda del engaño, actuaciones exageradas para agravar cualquier falta. Existe aún respeto por el rival, el jugar bien, el jugar bonito. Ellas si son guerreras, que pelean por el balón, que no se caen por cualquier toque. así hayan recibido un golpe fuerte se levantan y siguen luchando por el gol. Ellas ponen a rodar el balón y no la actuación. Ese fútbol si es fútbol.

El fútbol honroso es el que se gana por jugar bien, no por actuar, golpear y timar. Volvamos a su esencia. Perdimos el camino pero se puede volver. Ganemos bien, con verdad, jugando bonito, con sinceridad. 


Dos hombres se presentaron ante el Rey, habían caído en una mala situación y necesitaban que el Rey los auxiliara.  Como el rey era un hombre justo. Los evaluó y encontró que ambos eran llenos de conocimiento, dignos de llegar a ser consejeros en palacio. Pero en su sabiduría, el Rey les encomendó una tarea: Muy bien, encuentro que ambos son dignos de encargarse de la limpieza del corral de mis cerdos. 

Sorprendidos salieron de la presencia del Rey. Uno de ellos empezó a maldecir y decía: ¿cómo teniendo tanto conocimiento este Rey viene a decir que soy digno para atender los cerdos? ¿Dónde está su renombrada sabiduría y justicia? ¡es un fanfarrón! El otro hombre simplemente caminó y se dirigió al corral de los cerdos. Ambos iniciaron la labor, con jornadas extenuantes, suciedad y mal olor. El hombre que renegó contra el Rey solo ocupaba el tiempo maldiciendo la forma en que eran subvaloradas sus cualidades, tomaba por menos tanto el trabajo como el sueldo ganado. El otro simplemente callaba y hacía cada día su trabajo con excelencia. 

Tiempo pasó y el Rey los mandó llamar. Ambos son grandes hombres llenos de conocimiento pero el saber no basta si la humildad no está presente en el corazón --Dijo el Rey. Así que tu que viviste renegando contra mi, que no hiciste tu trabajo abandona mi palacio y mi Reino. En cambio tu que por el contrario hiciste el trabajo con excelencia y con agrado a pesar de las pesadas condiciones que les puse; serás desde ahora mi consejero y después de mi serás quien tenga mayor autoridad. 

Muchos aspiramos a grandes cosas y eso no está mal. Lo malo es cuando despreciamos lo que tenemos y no somos fieles con ello, porque no es lo idealizado que está en nuestra mente. Sea pequeño o sea grande, mantengamos una correcta actitud porque cuando somos fieles en lo poco, construiremos la confianza para que luego se nos entreguen cosas mayores. 




Hoy tomé un pequeño receso de las Historias de Humi para hablarles de un gran hombre que logró cambiar el destino de una nación. Si en Colombia hiciéramos lo mismo que hizo, cuan distinto será el destino de nuestro país.

Nelson Mandela, presidente de Sudafrica de 1994 a 1999 Fue un hombre contra corriente. Líder y defensor de los derechos de la raza negra en ese país, fue encarcelado a perpetuidad en condiciones muy difíciles, con menos derechos que sus compañeros blancos. Por lo que fue su vida y los padecimientos que sufrió su raza, muchos pensaron que al salir de la cárcel y al tomar el poder del país una de las primeras acciones a tomar era vengarse  de las personas de raza blanca. A poner normas y políticas para subyugarlos y que pudieran vivir lo que él y muchos de sus hermanos sufrieron, pero no fue así.

Su principal objetivo como presidente fué la reconciliación nacional. Una de las frases que aseveraba era «valientes no temen al perdón, si esto ayuda a fomentar la paz» con esto en mente logró cambiar el destino de una nación en un ciclo de venganzas y violencia por uno de construcción como unidad. Contrario a lo esperado protegió a los blancos. Los vinculó a sus planes de construcción de la nación. Los hizo sentir cómodos. Constituyó una comisión para la verdad y reconciliación en la que después de sus investigaciones y sus resultados Mandela  les felicitó y afirmó «había ayudado a dejar atrás el pasado para concentrarse en el presente y el futuro».

Perdón, la gran cadena invisible que nos hace vivir en el pesado impidiéndonos avanzar al futuro, necesitamos en el mundo el perdón,. En Colombia necesitamos personas como él, con el poder de perdonar. De dejar atrás las heridas, las faltas, la violencia, esa sed de venganza y buscar justicia por nuestras manos a costa de otros. Desde el perdón se construye una nación, en el perdón hay reconciliación. Con la reconciliación se puede fomentar la confianza y con la confianza formamos un  pilar para construir un futuro. De lo contrario solo viviremos destruyéndonos unos a los otros, años tras años, incrementando la miseria y la pobreza, porque solo concentramos nuestra fuerza en cómo hacer pagar a otros en vez de mirar cómo salimos adelante.

No sigamos combatiendo el fue con fuego porque el incendio sólo dejará destrucción. Países de progreso han aprendido a trabajar en equipo desde distintos frentes uniendo fuerzas para crecer como conjunto. Buscamos paz, queremos paz, la paz se inicia con perdón y reconciliación, no con corazones en resentimiento.

Un solo hombre pudo cambiar el destino de un país y su ciclo de violencia porque tomó la decisión de perdonar, de dejar las diferencias al lado y tomarlas para construir. Se que en Colombia hay más de una persona con la misma realidad que Mandela tenía. Partiendo de ésta verdad, Colombia puede ser el paraíso que siempre ha sido y que los hombres se han encargado de desdibujar. El poder está en ti. La nación la constituyen sus personas y el destino sus acciones. En nosotros está el poder. La responsabilidad es tuya y mía.  Tomemos parte y hagamos las acciones correctas.


Viendo un documental sobre la última crisis económica de estados unidos algo que me impactó fue un ejemplo que dieron tratando de explicar dicho fenómeno. Pusieron como ejemplo un buque petrolero. En él mostraron cómo está dividido por dentro en pequeñas secciones para que la fuerza del petróleo moviéndose por oleaje no haga que el barco naufrague. Si el barco no tuviera esos paneles el movimiento interno del petróleo voltearía el barco. Esa analogía la utilizaron para presentar que el sistema económico de Estados Unidos colapsó al quitar los límites que impiden hacer ciertos movimientos o superar esos montos. Con la justificación que limitaban el crecimiento del sistema, que afectaba el libre comercio, lo que termino en que la estructura del sistema financiera terminará por colapsar y naufragara. 

Muchos límites cuidan nuestra salud, nuestras relaciones,nuestras familias, economía... pero nos encontramos actuando muchas veces como niños chiquitos peleando por el derecho de ser libres para meter el dedo en el toma corriente. Queremos ser libres para destruir nuestras vidas. Para no ir tan lejos declaramos libertad para fumar y destruir nuestros pulmones y el de nuestros amigos, o beber alcohol y acabar con nuestras neuronas e hígado; incluso nos creemos con la libertad de conducir; conllevando muy posiblemente a un accidente con víctimas mortales. 

Si quitamos los paneles de un buque petrolero va a naufragar. Si quitamos los límites de nuestra vida tarde o temprano consecuencias van a venir. Así que muchas veces los NO, no son  intentos de arruinar tu vida e impedir tu felicidad, son intentos de protegerte de tu propia destrucción. 



Había un hombre que tenía un traje especial, mandado confeccionar por su padre el Rey. Cada vez que se presentaba ante su Padre se ponía sus vestiduras especiales. Pero un día camino al palacio un amigo lo distrajo y lo engañó diciéndole: Para qué ir con el Rey, mejor ven y disfruta, la noche es joven; bebidas, mujeres y fama te están esperando. El hombre accedió, pero cuando cayó en cuenta de su error y quiso regresar al trono de su Padre se vio que su traje estaba manchado. Pensó, mi padre no me puede ver así, me va a condenar. 

Trato de quitar las manchas pero solo la mancha se dispersó más. Al paso del tiempo y ante la insistencia de su Padre se presentó ante Él, pero buscaba mantenerse alejado para que no pudiera ver las manchas y se diera cuenta de lo que había hecho. Su padre extrañado le pedía acercarse a la luz del trono para poder disfrutar de su compañía, pero aquel hombre sólo se movía entre las sombras para que no pudieran ver su condición. Sin saber que su Padre sabía lo sucedido, extendería su perdón y sería capaz de darle una nueva vestidura aún mejor que la que tenía. 

Esto nos sucede con Dios. Nos mantenemos alejados, evitando que en su luz sean notorios nuestros pecados, pensando que nos va a castigar, juzgar o condenar, cuando por el contrario va a extender su mano, cobijarnos su perdón y restaurar nuestras vidas. Te está esperando. 

Cuan complejo, hermoso y maravilloso es el universo. Galaxias, estrellas, miles de millones de planetas; nuestro sistema solar y nuestro planeta. Son sistemas tan complejos, tan completos que cuando lo analizas lo único que ha hecho el hombre es descubrir cómo están construidos. Hemos sido niños entendiendo cómo funciona su juguete.   


El universo inició con una nada, existía un vacío y de un momento a otro sucede un fenómeno que muchos llaman big bang generó un universo lleno de leyes normas, constantes, fuerzas, ciclos, estructuras y un orden complejo. En otras palabras tomó vida.

Umiverso


Como programador pude ver que cuando creo una aplicación, una plataforma web,o un juego sucede lo mismo que sucedió con el universo. En principio tienes un fondo negro y vacío, no hay nada, pero eres tú, como creativo, como diseñador, que añades los componentes, que creas las formas, los colores, las texturas, eres quien declara las normas, las leyes, hasta programas ciertos comportamientos, por así decirlo instintos de los personajes involucrados allí. Toma una nada… por así decirlo, una hoja en blanco e intenta que sin intervención de nadie, ni hacer nada, aparezca un dibujo con orden y sentido… creo que no es posible.

Programando


Eres quien dice qué objeto es sólido o es transparente, si el personaje puede volar o no. Donde se puede mover, donde no, que puede hacer y cómo lo puede hacer, si vive, revive, o es inmortal. Todo en un juego está construido bajo la imaginación de su creador. Sin creador del juego no hay juego.

Códigos

En Todo juego, cada figura y color está construido bajo un código, bajo ciclos y condiciones, al igual que el universo. Todo tiene un código o mira el código genético, las fórmulas químicas, los ciclos como los de la vida, del agua, al igual que un juego el universo tiene leyes como la gravedad, constantes como la velocidad de la luz, un orden, un equilibrio entre plantas, animales, recursos; cada uno con propiedades propias, características únicas, comportamientos instintivos. Si tan solo el agua no tuviera la propiedad de evaporarse, no habrian nubes, sin nubes, luvia, sin lluvia las plantas y animales morirían.  Esta maravilla de ingeniería, es tan grande, tan compleja tan hermosa que no terminaria de mostrarla, pero si puedes salir y descubrirla. Si lo ves somos ese personaje del videojuego que está descubriendo el código de programación que hace posible que su mundo funcione, creyendo que el código se construyó a sí mismo sin necesidad de un programador.  Recuerda sin creador no hay creación.